El rico, nutritivo y barato plátano, es el protagonista de uno de los mitos o creencias más erróneas que giran en torno a la alimentación; que el plátano engorda o que no ayuda a adelgazar.

Para desterrar este mito de una vez,100 gramos de plátano aportan alrededor de 80 kcal, por lo que su valor calórico, a priori, parece superior al de frutas como la manzana (unas 50 kcal), entre otras muchas, siendo 80 kcal aun así insignificantes para una fruta como el plátano, de las más nutritivas que existe, destacando su contenido en potasio, un mineral importante para contrarrestar la enorme ingesta de sodio de la sociedad actual. Ademas tiene una gran capacidad saciante, ayudando a “matar el gusanillo” o a apaciguar las ganas de “picotear”, lo que nos quita de comer otros alimentos muchos mas calóricos y poco nutritivos.

Pero para desterrar ya definitivamente este mito y hacerte tirar de los pelos por todos esos plátanos que desechaste a lo largo de tu vida, es que lo más importante y que la gente suele desconocer o no tener en cuenta, que un plátano de tamaño mediano sin piel pesa unos 80 gramos, mientras que una manzana de peso 
medio sin piel y pepitas ronda los 150 gramos; con lo cual, las kcal serían 66 (plátano) y 100 (manzana), siendo por lo tanto casi el doble de calórica la manzana que has decidido miles de veces comer en lugar del plátano.

El error es que solemos fijarnos en tablas que muestran el contenido nutritivo y calórico por 100 gramos de porción comestible, haciendo caso omiso a la ración de consumo, comiendo frutas que pesan casi el doble, para reducir las calorías y mantener la línea cuando realmente el plátano tiene cabida en una dieta de adelgazamiento o de control de peso, incluso en la de los diabeticos.

Es alarmante como se extendió este mito (a veces contribuido por profesionales del sector de la nutrición), y como llega a ser tal miedo de algunas familias al plátano, que ya no solo prefieran ingerir otra fruta que al final resultara más calórica, sino que no es nada raro escuchar a madres y padres decirles a sus hijos: ¨Plátano de postre no, que engorda, comete un yogur o natilla¨. Las calorías de un yogur o natilla pueden triplicar fácilmente la de un plátano.

Por ello, pobre plátano, con lo bueno y nutritivo que es, que mal lo ha tratado la sociedad.

Ahora, ya sea en el desayuno, antes o después de entrenar, a la merienda, de postre o si tienes un poco de hambre entre comidas, no dudaras que un plátano es una magnifica elección.

 

 

Alejandro Pérez Romero. 
Graduado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. 
          Máster en Actividad Física y Salud.
Colegiado 60456 en el Ilustre Colegio Oficial de Licenciados en
Ciencias de la Actividad Física y el Deporte de Andalucía (COLEF).
¡¡¡ Pobre Plátano !!!

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