Covid-19

La ciencia está ilustrando la capacidad del ejercicio físico para contribuir a la lucha contra la pandemia por COVID-19. Es conocida la relación entre la práctica físico-deportiva y su influencia positiva en el sistema inmune. Por eso, en lo que respecta a la prevención de este virus en concreto, fue lo primero que se promovió (Simpson y Katsanis, 2020). Además, diferentes condiciones patológicas crónicas, cuya prevención y pronóstico se ha demostrado que mejoran con ejercicio físico (Booth, Roberts y Laye, 2012; Pedersen y Saltin, 2015), parecen tener mayor riesgo de complicaciones en el caso de enfermar de COVID-19.

Sumado a lo anterior, un estudio publicado este mes de octubre en la prestigiosa revista Mayo Clinic Proceedings señala que «La capacidad máxima de ejercicio se asocia de forma independiente e inversa con la probabilidad de hospitalización por COVID-19. Estos datos respaldan aún más la importante relación entre la aptitud cardiorrespiratoria y los resultados de salud» (Brawner y cols., 2020). Por ello, tal y como señalan Codella y colaboradores (2020), los efectos inmunomoduladores del ejercicio deben aprovecharse favorablemente contra la COVID-19.

En lo que se refiere a las personas que han superado la COVID-19, las investigaciones están empezando a sugerir que su función cardiopulmonar puede haberse visto afectada en cierta forma, incluso en aquellas no hospitalizadas. Es por esto que los investigadores especialistas en Ciencias del Deporte Heffernan, Ranadive y Jae (2020) señalan que el ejercicio puede ser una herramienta coadyuvante a los tratamientos farmacológicos debido a sus efectos sobre el receptor celular PPARα y la función endotelial vascular.

Además, de todos es conocido que el ejercicio físico reduce la probabilidad de sufrir síndrome metabólico (obesidad, diabetes, hipertensión, colesterol y triglicéridos), catalogadas como poblaciones de riesgo en las que el Covid-19 es mas peligroso.
 
Por ello, ahora mas que nunca, es necesario realizar ejercicio físico para prevenir o para mejorar o reducir todas esas patologías asociadas al sedentarismo y falta de ejercicio físico. Ejercicio físico no es salir a andar, es necesario un programa que combine ejercicio aeróbico con ejercicios de fuerza, siendo esta clave en el buen manejo de estas patologías, al incidir directamente en la masa muscular.
 
No abandones la práctica de ejercicio físico si lo venías realizando, y si aun no lo realizas, ahora es el mejor momento para comenzar, por todos los beneficios conocidos para la salud y por los propios conocidos actualmente para hacer frente al Covid-19.
 
Todo lo expuesto induce a que la Administración Pública debería promover la práctica físico-deportiva y las personas dar la importancia que se merece al ejercicio físico y precisamente ahora mas que nunca, no abandonarlo o comenzar a realizarlo, siempre con un profesional.
 
Sabemos del riesgo que supone el entrenamiento en centros deportivos, al tratarse de un espacio cerrado y donde el resto de clientes, por el propio hecho de la práctica deportiva, tienen aumentada la expulsión de saliva y otros fluidos respiratorios, entre ellos, las gotas de Flugge.

Con Entrénate Cádiz, entrenarás con un entrenador personal y con todas las medidas preventivas y de higiene necesarias, pudiendo entrenar en casa o en espacios abiertos al aire libre (playa, campo, parque, etc), incluso con opciones de entrenamiento mediante videollamada.

Fuente:ConsejoColef