Mecanismo compensatorio tras inicio de programa de ejercicio

Cuánto más horas de ejercicio se practica, más se tiende a reducir las actividades físicas diarias.

Casi en el 70% de los estudios, las personas reducen la actividad física en su vida diaria como compensación por más entrenamiento. Esto incluye caminar menos, utilizar menos la bicicleta y tomar el ascensor en lugar de las escaleras.

Por tanto, a más horas de ejercicio menos ganas entran de hacer actividades cotidianas como pasear.

Después de una carrera o un entrenamiento extenuante de fuerza ¿crees que mereces un descanso más prolongado en el sofá o un viaje en ascensor en lugar de subir las escaleras?; ¿evitas sacar al perro o prefieres que te traigan la compra a casa?.

Los niveles de actividad física diaria de las personas antes y durante las intervenciones con varios programas de ejercicio estructurados disminuyen ostensiblemente.

Se le denomina mecanismo compensatorio e indica que al aumentar la cantidad de ejercicio estructurado, como ir al gimnasio, se tiende a «holgazanear» más cuando se trata de realizar actividades cotidianas que no se consideran ejercicio pero si que tienen un componente de actividad física (ligera) importante para la salud y el gasto calórico.

Está tendencia a ser menos activos físicamente fuera del tiempo de ejercicio es probablemente una mezcla de mecanismos fisiológicos y psicológicos dentro de nosotros.

La compensación puede venir simplemente de sentirnos más cansados después de una sesión de entrenamiento en el gimnasio. Pero probablemente también hay un factor psicológico en juego, que es una especie de sistema de recompensa que se activa y nos hace pensar que merecemos tumbarnos en el sofá, y evitar los largos paseos con el perro o ir al supermercado en coche en lugar de ir en bicicleta. Quizás las ganas de no hacer nada, es el ‘premio’ a una actividad intensa.

El nivel de actividad física ligera regular parece desempeñar un papel importante por ejemplo en si una persona pierde peso (grasa) con éxito o no (Equilibrio entre la cantidad de energía que consumes y la cantidad que gastas).

Por tanto el fracaso en programas de ejercicio para la perdida de grasa son por este mecanismo compensatorio aunque mucha gente piensa que es por aumentar la cantidad de alimentos que ingerimos al comenzar el entrenamiento físico, pero en la mayoría de los casos no es asi.

En resumen si quieres que el nuevo programa de ejercicio físico para perder grasa tenga éxito, realiza dicho programa de manera constante y continuada pero es muy importante que mantengas e incluso aumentes la actividad física ligera diaria.

Alejandro.
Graduado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.
Máster en Actividad Física y Salud.
Colegiado en el Ilustre Colegio Oficial de Licenciados en
Ciencias de la Actividad Física y el Deporte de Andalucía (COLEF).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *